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<office:text>
<text:p text:style-name="Text_20_body"><text:span text:style-name="T1">El
auge neoliberal y la consolidación de la teoría del Capital
Humano:</text:span></text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body"><text:span text:style-name="T1">La
educación pública universitaria en Argentina al borde del
abismo</text:span></text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body">Analía Aspauzo
Báez<text:note text:id="ftn0" text:note-class="footnote"><text:note-citation>1</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote">Analía
Aspauzo Báez es Licenciada en Filosofía y Profesora en Filosofía por la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (FFyL,
UBA). Ha realizado estudios de posgrado en Docencia Superior en la
Universidad Tecnológica Nacional (UTN). Sus principales áreas de interés
incluyen los estudios foucaultianos y socráticos. Correo electrónico:
<text:a xlink:type="simple" xlink:href="mailto:aspauzo.baez@gmail.com" office:name=""><text:span text:style-name="Definition">aspauzo.baez@gmail.com</text:span></text:a>.
ORCID:
<text:a xlink:type="simple" xlink:href="https://orcid.org/0009-0004-6575-9795" office:name=""><text:span text:style-name="Definition">https://orcid.org/0009-0004-6575-9795</text:span></text:a>.</text:p></text:note-body></text:note></text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body">(Universidad de Buenos Aires -
Argentina)</text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body"><text:span text:style-name="T1">El
neoliberalismo y la teoría del Capital Humano</text:span></text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body">Entre los diversos tópicos del
curso <text:span text:style-name="T2">El nacimiento de la
biopolítica</text:span>, Michel Foucault analiza el planteo del
neoliberalismo europeo y norteamericano en sus diferencias con el
liberalismo clásico y la crítica marxista. En este apartado ahondaré en
la teoría del Capital Humano, ideada por el economista estadounidense
Theodore Schultz, junto con la interpretación foucaultiana de los
análisis realizados respecto al neoliberalismo norteamericano.</text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body">A diferencia del planteo liberal
clásico, el neoliberalismo no es una “mera elección económica y política
[...]: es toda una manera de ser y
pensar”.<text:note text:id="ftn1" text:note-class="footnote"><text:note-citation>2</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote">Foucault,
Michel, <text:span text:style-name="T2">Nacimiento de la
biopolítica</text:span>, trad. Horacio Pons, Buenos Aires, Fondo de
Cultura Económica, 2007, p. 253.</text:p></text:note-body></text:note>
Si nos detenemos en la prolongación del neoliberalismo en cada área de
la vida, estamos ante la especificidad propia de la forma neoliberal
respecto a la existencia de los sujetos. Desde esta reflexión, el
planteo de Foucault podría habilitarnos a considerar la emergencia de un
nuevo sujeto, un sujeto-empresa, en tanto sujeto empresario de sí mismo.
Puede considerarse entonces que, en el neoliberalismo, el
<text:span text:style-name="T2">homo œconomicus</text:span> del
liberalismo clásico queda envuelto en una economía no ya de individuos
sino de empresas. Esto significa que el propio sujeto –inmerso en la
racionalidad de gobierno– es comprendido bajo la forma empresarial. Se
trata de un sujeto constituido por la lógica mercantil de reducción de
costos, optimización de recursos e incremento de beneficios. Así, la
existencia de los sujetos pasa a estar atravesada y definida por los
modelos de negocios (<text:span text:style-name="T2">business
model</text:span>), término que se popularizó en la década del 90,
justamente con la mayor expansión neoliberal a raíz de la caída del
bloque soviético y el fin de la Guerra Fría. En esa misma dirección, el
<text:span text:style-name="T2">laissez-faire</text:span> –la proclama
liberal de reducir al mínimo la intervención estatal en miras a la
autorregulación de los mercados– se
transforma<text:span text:style-name="T2">.</text:span> Foucault detecta
que el <text:span text:style-name="T2">laissez-faire</text:span> se
invierte en el neoliberalismo, ya que no se trata de que el Estado
<text:span text:style-name="T2">deje hacer</text:span> a la economía
sino más bien de “<text:span text:style-name="T2">no dejar
hacer</text:span> al
gobierno”.<text:note text:id="ftn2" text:note-class="footnote"><text:note-citation>3</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote"><text:span text:style-name="T2">Ibid.</text:span>,
p. 285. El subrayado es mío.</text:p></text:note-body></text:note> Así
como la vida de los sujetos está regida en términos de empresas, a nivel
estatal las políticas públicas son consideradas desde parámetros
empresariales de costo y beneficio.</text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body">El surgimiento y la consolidación
del neoliberalismo ha sido posible por el contexto posterior a la
Segunda Guerra Mundial, ya que ha permitido impulsar y afianzar la
“fobia al estado” por parte de los teóricos neoliberales de
Europa,<text:note text:id="ftn3" text:note-class="footnote"><text:note-citation>4</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote"><text:span text:style-name="T2">Ibid.</text:span>,
p. 225.</text:p></text:note-body></text:note> principalmente desde la
Escuela de Friburgo y los economistas austríacos. Se ha acuñado una
concepción del Estado como enemigo y ello ha sido posible al argumentar
que un Estado intervencionista puede derivar en un Estado Total –tal
como ha sido el nazismo–. En otras palabras, un Estado de bienestar,
cuya intervención en la economía es de muy alto grado, pasa a ser
considerado como una posible amenaza para la libertad del mercado y, aún
más, como un peligro para la ciudadanía, ya que tal Estado puede derivar
en un totalitarismo. De esta manera, los teóricos del neoliberalismo
logran legitimar su ataque al Estado, encontrando apoyo de la ciudadanía
ya que su “crítica neoliberal se vale teleológicamente del Estado como
un universal y, en una lógica de «descalificación general por lo peor»,
muestra al nazismo como el punto de llegada al que tiende un presunto
proceso de estatización de la
sociedad”.<text:note text:id="ftn4" text:note-class="footnote"><text:note-citation>5</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote">Blengino,
Luis F. y Dalmau, Iván, “Michel Foucault 40 años. Gubernamentalidad,
crítica y política” en <text:span text:style-name="T2">Revista
Bordes</text:span> [en línea], número 33, 2024, p. 112. Consultado el
10/01/2025. URL:
https://revistabordes.unpaz.edu.ar/gubernamentalidad-critica-y-politica/.</text:p></text:note-body></text:note></text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body">Desde tal argumentación
neoliberal se hace factible aquello que había detectado Foucault, el
<text:span text:style-name="T2">laissez-faire</text:span> invertido, un
<text:span text:style-name="T2">no dejar hacer</text:span> al Estado,
una economía que limite a la política. La racionalidad del gobierno en
el neoliberalismo erige entonces sujetos que son empresarios de sí
mismos, autónomos y, por tanto, responsables de su propio éxito y
fracaso en cada una de las esferas de su vida. Las desigualdades propias
del sistema capitalista neoliberal, la concentración del capital
financiero y las injusticias sociales pasan a quedar legitimadas bajo
una racionalidad de gobierno que impone que sean los propios sujetos los
que gestionen su propio capital humano. Aquí es donde entra en juego la
teoría de Schultz según la cual los sujetos son considerados “como
bienes de capital […], como riqueza que puede ser
aumentada”,<text:note text:id="ftn5" text:note-class="footnote"><text:note-citation>6</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote">Schultz,
Theodore W., “Inversión en Capital Humano”, en Blaug, Mark,
<text:span text:style-name="T2">Economía de la educación: textos
escogidos</text:span>, Madrid, Tecnos, 1972, p.
16.</text:p></text:note-body></text:note> en tanto que el salario que se
obtiene por el trabajo es concebido como una renta (beneficio) del
capital humano. Schultz distinguió el capital convencional, en tanto no
humano, de una forma de capital que es habilidad y conocimiento en el
sujeto y, por tanto, conforma aquello que denominó “capital humano”
(<text:span text:style-name="T2">human capital</text:span>). El
economista estadounidense sostiene que la inversión en educación y salud
por parte de los propios sujetos “explica la mayor parte del
impresionante aumento de los ingresos reales por
trabajador”.<text:note text:id="ftn6" text:note-class="footnote"><text:note-citation>7</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote"><text:span text:style-name="T2">Ibid.</text:span>,
p. 15.</text:p></text:note-body></text:note> El vínculo entre la
inversión en capital humano y el crecimiento económico es directo: “lo
uno es consecuencia de lo
otro”.<text:note text:id="ftn7" text:note-class="footnote"><text:note-citation>8</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote"><text:span text:style-name="T2">Ibid.</text:span>,
p. 18.</text:p></text:note-body></text:note> Pero para ello se requiere
que el trabajador sea capitalista, que esté dispuesto a invertir en sí
mismo. Así el sujeto, en tanto capital humano, debe invertir su salario
en educación y salud y, de esta manera, insertarse de manera competitiva
en el mercado laboral.</text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body">En este sentido, la promesa de
ascenso social que la teoría de capital humano realiza parecería otorgar
crecimiento y desarrollo incluso a la categoría genérica de “países
pobres”.<text:note text:id="ftn8" text:note-class="footnote"><text:note-citation>9</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote"><text:span text:style-name="T2">Ibid.</text:span>,
p. 20.</text:p></text:note-body></text:note> De hecho, la pobreza de
tales países –que, en términos de Sauvy, se pueden denominar del Tercer
Mundo–<text:note text:id="ftn9" text:note-class="footnote"><text:note-citation>10</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote">Sauvy,
Alfred, “Trois mondes, une planète”, en
<text:span text:style-name="T2">Vingtième Siècle. Revista de
historia</text:span> [en línea], número 12, pp. 81-83. Consultado el
05/01/2025. URL:
<text:a xlink:type="simple" xlink:href="https://www.persee.fr/doc/xxs_0294-1759_1986_num_12_1_1516" office:name=""><text:span text:style-name="Definition"><text:span text:style-name="T3">https://www.persee.fr/doc/xxs_0294-1759_1986_num_12_1_1516</text:span></text:span></text:a>.
Original publicado en
<text:span text:style-name="T2">L'Observateur</text:span>, n° 118, 14
agosto de 1952.</text:p></text:note-body></text:note> pasa a ser
explicada desde la falta de inversión en capital humano. Ahora bien,
¿cómo explicar los escenarios cotidianos de los “países pobres” en los
que, pese a la inversión en “uno mismo”, el crecimiento económico no se
produce? ¿Cómo es posible que la concentración de riqueza persista,
manteniendo las brechas entre ricos y pobres? ¿Por qué no se tienen en
cuenta las grandes masas de poblaciones que no pueden permitirse
“invertir” en su educación y salud ya que ni siquiera cuentan con
recursos disponibles para sus necesidades básicas, tales como
alimentación y vivienda?</text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body">Aquel que no pueda invertir en su
propia salud y educación queda condenado a una mayor precarización
laboral o directamente una exclusión del sistema laboral y, aún más, es
responsabilizado por su propio fracaso. Por si fuera poco, ¿cómo poder
defender las promesas de bienestar de la teoría del Capital Humano
cuando el mercado laboral está atravesado por discriminaciones de etnia,
género, clase social y discapacidad, entre múltiples factores? ¿Cómo
promover áreas de conocimiento en la educación tales como el arte, las
humanidades y la filosofía, que están siendo desplazadas del mercado
laboral en miras a otras disciplinas consideradas como rentables, tales
como la programación, las finanzas, áreas vinculadas a la robótica y la
inteligencia artificial?</text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body"><text:span text:style-name="T1">Argentina
hoy: hacia la devastación de la universidad pública</text:span></text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body">Las cuestiones planteadas en el
apartado previo son acuciantes en lo que respecta a las preocupaciones
de este artículo a raíz de la cuestión educativa en la Argentina de hoy.
La agenda política neoliberal se halla presente en los diversos países
de occidente y la Argentina no es una excepción. Actualmente, las
medidas políticas en materia educativa están regidas bajo parámetros
empresariales de costo-beneficio. Así, el desfinanciamiento educativo
por parte de los Estados occidentales, entre los que se incluye
Argentina, queda justificado bajo un lineamiento neoliberal en términos
de ahorro económico, baja de impuestos y mayor eficiencia en la
administración del PBI. En este apartado se hará alusión al recorte
presupuestario en educación en Argentina en 2024, durante el avance del
neoliberalismo y la consolidación de la teoría del Capital
Humano.</text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body">La plataforma electoral nacional
del año 2023 del partido La Libertad Avanza, liderado por la figura del
actual Presidente de la Nación, clamaba por “mercados libres de
intervención del
Estado”.<text:note text:id="ftn10" text:note-class="footnote"><text:note-citation>11</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote"><text:span text:style-name="T2">Cf.</text:span>
“Plataforma electoral de La Libertad Avanza. Elecciones Nacionales.” En:
Plataformas electorales. Elecciones Paso 2023. Cámara Electoral
Nacional. Justicia Electoral Nacional. Poder Judicial de la Nación [en
línea]. 2023 Consultado el 20/01/2025. URL:
<text:a xlink:type="simple" xlink:href="https://www.electoral.gob.ar/nuevo/paginas/datos/plataformas_paso2023.php" office:name=""><text:span text:style-name="Definition">https://www.electoral.gob.ar/nuevo/paginas/datos/plataformas_paso2023.php</text:span></text:a></text:p></text:note-body></text:note>
En el mismo documento se aboga por una reforma económica cuyos puntos
centrales son la supresión de gastos considerados improductivos y el
achicamiento del Estado. En 2024, las propuestas de la plataforma
electoral en materia educativa se tradujeron en un 40,20% menos del
presupuesto educativo con respecto a
2023.<text:note text:id="ftn11" text:note-class="footnote"><text:note-citation>12</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote">Según
el informe del Observatorio de Argentinos por la Educación a cargo de
Javier Curcio (FCE/UBA, IIEP – UBA CONICET), María Sol Alzú y Leyre
Sáenz Guillén (Observatorio de Argentinos por la Educación) [en línea].
Consultado el 02/02/2025. URL:
<text:a xlink:type="simple" xlink:href="https://argentinosporlaeducacion.org/informe/presupuesto-educativo-nacional-2025/" office:name=""><text:span text:style-name="Definition">https://argentinosporlaeducacion.org/informe/presupuesto-educativo-nacional-2025/</text:span></text:a></text:p></text:note-body></text:note>
Además, la inversión en educación estimada para el presente año (2025)
es del 0,88% del PBI, es decir, se encuentra por debajo de la ínfima
inversión en 2024 (0,91%), siendo así la menor inversión de los últimos
diez años en la Argentina. La reducción presupuestaria ha llevado a una
preocupación por el presente y futuro de la ciencia en Argentina, y la
situación actual del CONICET ha llegado a tal punto que se anuncia un
posible colapso en el campo científico
nacional.<text:note text:id="ftn12" text:note-class="footnote"><text:note-citation>13</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote">De
Ambrosio, Martín y Koop, Fermín, “«There will be nothing left»:
researchers fear collapse of science in Argentina”, en
<text:span text:style-name="T2">Nature</text:span> [en línea], Vol. 636,
2024, pp. 528-529. Consultado el 15/12/2024. URL:
https://www.nature.com/articles/d41586-024-03994-y</text:p></text:note-body></text:note></text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body">El desfinanciamiento educativo en
Argentina responde a la ya mencionada propuesta neoliberal en conjunto
con la teoría del Capital Humano. Se requiere que el sujeto se convierta
en empresario de sí mismo, que invierta en su propia educación. La
propuesta de invertir en uno mismo oculta un aspecto fundamental del
neoliberalismo actual: el Estado se desliga de sus responsabilidades en
la financiación educativa. En este contexto, los Estados occidentales en
el marco del neoliberalismo se rigen bajo los preceptos del mercado
financiero. Se desplaza de escena la figura del ciudadano en tanto
sujeto de derechos, lo cual, en términos educativos, significa que el
individuo pasa a ser responsable de gestionar y financiar su propia
formación. En otras palabras, aquel que no invierta en su educación
superior o no se forme de manera continua, quedará desplazado del
mercado laboral, y esta exclusión es percibida en el imaginario social
como una responsabilidad exclusiva del individuo. De este modo, el
Estado se desliga de aspectos cruciales de la gestión educativa, como
financiar la formación universitaria pública, alentar el acceso a la
misma y fomentar fuentes de trabajo calificado, entre otros aspectos. Si
bien aquí se hace especial hincapié en la cuestión educativa, no hay que
perder de vista que, ya desde sus orígenes, la teoría del Capital Humano
abarca no solamente la cuestión de la educación sino también la cuestión
de la salud. El caso paradigmático se encuentra en Estados Unidos, donde
tanto la salud como la educación se encuentran privatizadas. En América
del Sur, Chile ha sido un claro ejemplar del modelo neoliberal desde las
reformas de la dictadura de
Pinochet.<text:note text:id="ftn13" text:note-class="footnote"><text:note-citation>14</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote">García
González, Angélica, “El Estado evaluador y la educación neoliberal en
México y Chile. Un análisis comparativo”, en
<text:span text:style-name="T2">Estudios y perspectivas</text:span> [en
línea], volumen 4, número 4, 2024, pp. 2044-2087. Consultado el
20/12/2024. URL:
https://estudiosyperspectivas.org/index.php/EstudiosyPerspectivas/article/view/778</text:p></text:note-body></text:note></text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body">En cuanto a la situación actual
en Argentina, resulta relevante subrayar la desaparición del Ministerio
de Educación de la Nación, el cual ha dejado de existir en cuanto tal
para pasar a ser una Secretaría de Educación dentro del Ministerio de
Capital Humano, lo cual significó un rotundo desfinanciamiento en
materia educativa. Ante ello, las universidades públicas nacionales
realizaron dos movilizaciones masivas en 2024. Es aquí donde resulta
alusivo detenerse en el hecho de que para “políticos, empresarios y
otros, la educación <text:span text:style-name="T2">es</text:span> un
negocio y no debería recibir un trato distinto a cualquier otra
empresa”.<text:note text:id="ftn14" text:note-class="footnote"><text:note-citation>15</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote">Apple,
Michel, <text:span text:style-name="T2">Educar “como Dios manda”.
Mercados, niveles, religión y desigualdad</text:span>, trad. G. Sánchez
Barberán, Barcelona, Paidós, 2002, p.
15.</text:p></text:note-body></text:note> Una de las frecuentes
expresiones del neoliberalismo en educación se refleja no sólo en el
desfinanciamiento del sector público sino también en el financiamiento
al sector privado a través de un sistema de
<text:span text:style-name="T2">vouchers</text:span>
educativos.<text:note text:id="ftn15" text:note-class="footnote"><text:note-citation>16</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote">El
sistema de <text:span text:style-name="T2">vouchers</text:span>
educativos es la principal propuesta dentro de la reforma educativa en
la plataforma del partido La Libertad
Avanza.</text:p></text:note-body></text:note> Ya desde la década del
noventa, los principales defensores del neoliberalismo de los países
occidentales “han estado presionando para que se destinen fondos
públicos a centros privados […]. A los ojos de los defensores de los
vales [<text:span text:style-name="T2">vouchers</text:span>], sólo se
producirá alguna mejora si se impone a las escuelas un mercado
competitivo”.<text:note text:id="ftn16" text:note-class="footnote"><text:note-citation>17</text:note-citation><text:note-body><text:p text:style-name="Footnote">Apple,
<text:span text:style-name="T2">op. cit.</text:span>, p.
16.</text:p></text:note-body></text:note> De esta manera, el presupuesto
educativo del sector público se reduce en beneficio de las instituciones
educativas privadas, que recibirán del Estado financiamiento orientado a
la demanda de estudiantes desde el sistema de
<text:span text:style-name="T2">vouchers</text:span>, especialmente en
lo que respecta a la educación primaria y secundaria. Así, el
desmantelamiento de la educación pública no sólo abarca la educación
universitaria sino todos los niveles de formación.</text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body"><text:span text:style-name="T1">Palabras
finales</text:span></text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body">Desde el fin de la Guerra Fría,
la agenda neoliberal se ha impuesto y sostenido en el tiempo en los
distintos países occidentales. Esto significó centrar las políticas
públicas en miras a las demandas del mercado. La expansión del
capitalismo y de un mercado globalizado condujo a nuevas exigencias en
el mercado laboral, que se fueron consolidando de la mano de teorías
procapitalistas como la teoría del Capital Humano. De la mano de Schultz
se legitimó una teoría que alentaba que sea el propio trabajador quien
se gestionara su salud y educación, es decir, que utilizara su propio
salario para costear su educación y garantizarse su cobertura médica. El
sujeto trabajador capitalista en el neoliberalismo actual queda así
<text:span text:style-name="T2">sujeto</text:span> a las leyes de oferta
y demanda del mercado laboral. El sujeto pasa entonces a ser cada vez
menos considerado desde el punto de vista de los derechos ciudadanos,
para pasar a ser responsabilizado por su propio éxito financiero y
culpable de su propio fracaso. La teoría del capital humano continúa
extendiéndose y desarrollándose en el actual neoliberalismo. Ello se
tradujo en intervenciones políticas conducidas por el sistema
financiero, en desmedro de la gestión estatal, produciendo –entre
múltiples y diversos aspectos– un contundente desfinanciamiento en
materia educativa que arremete contra el derecho de la ciudadanía al
acceso a la educación.</text:p>
<text:p text:style-name="Text_20_body">En el actual escenario mundial,
la “fobia al Estado” dio paso a gobiernos de extrema derecha con
propuestas políticas en detrimento del sector público y en favor de los
sectores privados, perpetuando la brecha entre ricos y pobres. La
desaparición del Ministerio de Educación, vuelto ahora Secretaría y
puesto bajo la órbita del Ministerio del Capital Humano, así como el
vaciamiento de las instituciones públicas en Argentina, dan cuenta de
ello. Desplazada la primacía constitucional de los derechos de la
ciudadanía, la pauta de conducta en los sujetos queda regida por el
capital financiero y las leyes del libre mercado.</text:p>
</office:text>
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